jueves, 7 de mayo de 2009

Seamos felices




¿Cuál es el secreto para ser feliz?. Creértelo. No hay más misterio que ése. Todos somos felices, pero no lo sabemos porque estamos demasiado ocupados con la crisis, con las guerras, con estudiar para los exámenes, con tener que madrugar para ir al trabajo, con hacer primitivas cada semana y ver que no toca, etc. En definitiva, con todo aquello que nos amarga la existencia.


Quizás sea difícil deshacerse de todo pensamiento negativo, pero vale la pena intentarlo. Es como el dejar de fumar. Estuve varios años fumando hasta que llegó el día en que me di cuenta de que tenía que apartar de mi mente ese pensamiento de necesidad de tener un cigarro entre mis labios. Dejé de fumar y me pareció hasta fácil. Pero después de casi cuatro años, he vuelto. Lo sé, soy imbécil. Pero también sé que lo volveré a dejar, cuando me vuelva a dar cuenta de que es una estupidez.


Leí un libro que me pareció muy interesante: "El Secreto". Los médicos lo tendrían que recetar. "Doctor, doctor, me encuentro mal", "No se preocupe, léase un capítulo de este libro cada día, beba mucha agua, y en una semana estará como nuevo". En resumen, el libro quiere trasmitir que si tenemos pensamientos positivos, estos se dirigen al Universo en forma de frecuencias, y que el Universo nos responde con más cosas positivas. Más o menos como ocurre con la televisión o el teléfono. Es difícil de creer, pero pensemos en cómo vemos la televisión. Cómo puede ser que a través de una señal emitida desde el Espacio podamos ver, sentados en el sofá de nuestra casa, un partido de fútbol, una película o algún programa de cotilleo. Pero así es, y no nos lo cuestionamos. Simplemente nos lo creemos.


Entonces, ¿por qué no nos creemos que somos felices?. Sin cuestionarnos nada. Simplemente creer en ello. Soy feliz, soy feliz, ¡soy feliz!. Créete que eres feliz, y la felicidad vendrá a ti. Inténtalo. Siente el placer de ser feliz.


sábado, 31 de enero de 2009

Así eres, así vives

A veces me pregunto qué es lo que falla en mi vida. ¿Soy yo el problema?. Dicen que cada uno es responsable de todo lo que le pase. Entonces, tengo que empezar a replantearme muchas cosas.

Siempre ando con máscaras, con disfraces, escondida en búnkers anti-sentimientos. Alguien me dijo hace poco que daba la impresión de ser una mujer fría, segura de mí misma, fuerte... una femme fatal; pero que en realidad se había dado cuenta de que era una persona muy frágil. Y lo soy. Soy muy insegura, tengo muchos miedos, la autoestima por los suelos y la desconfianza por las nubes. Y todo esto me afecta en todos los aspectos de mi vida. Sobre todo en el AMOR.

Quizás haya perdido muchas oportunidades que aprovecharán otras personas, y todo por ser como soy. Tengo que cambiar. Quiero cambiar. Pero no sé por dónde empezar. Tengo la cabeza llena de pensamientos formando un gran caos, y me generan una ansiedad que ya no la calma ni la comida. Hay gente que me anima, que me apoya, que me intenta ayudar dándome ese empujoncito. ¡Pero soy una maldita borde que no sabe apreciar lo que tiene! Lo siento. Espero que esta gente sepa perdonarme. No me olvido de sus consejos y palabras.

Como ya he dicho, mi forma de ser repercute en mi vida, pero quiero hacer especial énfasis en el amor. Siempre he sido bastante autónoma en este aspecto. He pasado de "líos formales" y he ido de flor en flor, o de capullo en capullo (siempre con cariño). Me he encontrado con personajes variopintos pero todos me han aportado alguna cosa. Ninguno de ellos me ha durado más de dos meses. Unos porque no me acababan de convencer, y otros porque me convencían pero... no quería sufrir. ¿Sufrir? con lo bonito que es el amor... ¡Y una mierda! Yo no hago otra cosa que pasarlo mal. Siempre pienso que me van a hacer daño, que me van a ser infieles, que me mienten, que me utilizan, que no me quieren, que sólo es interés. Si sigo así acabaré sola, ¿verdad?.

He conocido a una persona que me ha removido las entrañas. Uno de los que me convencen pero... no quiero sufrir. Pero con una diferencia: me ha tocado la fibra y me ha hecho pensar en que así no seré nunca feliz. La verdad es que esta persona es maravillosa. Me siento muy bien cuando estoy con él. Me hace reír. Siempre tiene conversación. Y lo peor de todo: le quiero. ¡Arghh! me cuesta reconocerlo pero estoy enamorada de él. Tenemos una relación un tanto extraña. No existe ningún tipo de contrato formal entre nosotros, pero ambos sabemos que algo hay. Y de momento lo llevamos bien. Hasta aquí todo bien, pero... ¿cuál es el problema?. Pues que soy una rayada-paranoica. El primer paso es reconocerlo. No sé por qué, pero no me fío de él. Siempre pienso que me la va a "pegar", que me va a hacer daño, que me va a mentir. Me rayo por cualquier tontería y sufro y hago sufrir, y entonces pienso que quizás todo esto no valga la pena; que lo mejor es que vaya cada uno por su lado. Pero en el fondo no quiero. ¡Joder!...no quiero.

Quiero confiar en él. Necesito confiar en mí. Necesito ayuda. Te necesito. Te quiero.

martes, 18 de noviembre de 2008

Infiriendo se entiende la gente. Concepto de Ironía

Si quieres escuchar y bailar salsa, beber caipirinhas y sudar más que en una sauna, sólo tienes que ir al Mojito de Barcelona. Fui hace no mucho con una amiga, quien tuvo la brillante idea de ponerse un jersey de lana. De vuelta a casa, en el taxi, no hacía más que quejarse de que tenía calor. Le dije que el próximo día se llevara la bufanda. Las dos nos reímos. Ironizaba. ¿Cómo pudo ser que ella me entendiera cuando lo que dije y lo que quería decir no coincidía?.
La ironía es una discrepancia o incongruencia entre lo que se dice y lo que se entiende, o entre lo que se espera y lo que realmente ocurre. Y el éxito comunicativo consistirá en la captación por parte del oyente del sentido que va asociado a la expresión emitida por el hablante. El destinatario del mensaje irónico procederá, mediante procesos inferenciales, al descubrimiento del verdadero significado. Pero, ¿de qué depende este descubrimiento?. Para caracterizar adecuadamente el significado hay que tomar en consideración los factores que configuran la situación en que las frases son emitidas. La situación, la intención comunicativa, el contexto verbal y el conocimiento del mundo, son factores fundamentales como elementos extralingüísticos que determinan el uso del lenguaje; factores a los que no puede hacer referencia un estudio puramente gramatical y que tomará en consideración la pragmática.

Nadie escapa a la ironía. Está por todas partes. Anuncios, series de televisión... Todos hemos visto algún capítulo de Los Simpson. Aunque en mi opinión, Padre de Familia es la serie más irónica que he visto nunca. ¿Y los chistes?. Una buena suma de ironía más humor. Humor inteligente. Inteligente porque no todos captan la ironía. Dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana, y yo no estoy segura de que el universo sea infinito.

Así que, finalizando, cuando le dije a mi amiga que el próximo día se llevara la bufanda, hice un acto de fe y esperé que ella entendiera mi ironía. Y hablando de fe... ¡soy atea gracias a Dios!

La mujer y el sexo

En “Diario de una ninfómana”, del director Christian Molina, dice la abuela de Valerie: "Ninfómana es una palabra inventada por los hombres para etiquetar a las mujeres". Y tiene toda la razón. ¿Acaso existe la palabra ninfómano?. Sin embargo a todo el mundo ( o casi todo ) le parece bien que a un hombre le guste follar ( o tener sexo ), y a la vista del resto, es un campeón. Por otra parte, si a una mujer le gustar disfrutar de su cuerpo ya es una ninfómana o una puta.

Estamos en la historia de siempre. Y esto, a las mujeres nos acarrea serios problemas, sobretodo si el sexo es uno de los temas de conversación favorito. Conoces a un tío, maravilloso, buen conversador, inteligente, amable, con sentido del humor... si lo quieres mantener, ¡ni se te ocurra decirle nada de tu vida sexual anterior!, porque entonces sólo te querrá como amiga ( o follamiga ). Y ya ni te hablo si tienes sexo con él en la primera cita...

¡Y luego dicen de las mujeres! ¿Se puede saber qué hay que hacer para llegar al corazón de un hombre? Porque yo sé que por algún lado tenéis ese órgano que hace “tu-tunn”. Además del bisturí, ¿existe otro método no invasivo para llegar hasta él?. La cosa está complicada. Llega un momento en el que una pierde la esperanza y se ve de flor en flor toda la vida.
Que si conozco a un hombre con las características que he mencionado anteriormente, y existe un cierto feeling y atracción sexual... ¡coñe!, ¿por qué no voy a poder ser una femme fatale y lucirme en el arte de la amatoria?. ¿Por qué he de tener el pensamiento de: “éste ya sólo me querrá para lo que me querrá”?. Por qué... por qué... ¿por qué no encuentro un hombre abierto de mente que quiera compartir su vida conmigo, sin darle mayor importancia a mi vida sexual anterior?. Que me quiera tal y como soy.

Empezaré a ir mirando conventos.

Adolescencia & Cannabis

Hoy en día el consumo de cannabis se ha convertido en un fenómeno de masas: el 40% de los menores de 25 años han consumido o consumen habitualmente hachís.

Desafortunadamente, las campañas contra el consumo de este tipo de sustancias no están siendo igual de eficaces como las del tabaco o las del alcohol. Los jóvenes de hoy en día no ven el riesgo que corren fumando porros. Todos, incluso sus más firmes partidarios, reconocen que encierra un punto de negatividad. Aún así, siguen fumando. ¿Los adolescentes lían el cannabis, o es el cannabis quién lía a los adolescentes?

Muchos de estos adolescentes opinan que el fumarse un peta les “abre la mente”, que tienen más facilidades para pensar, etc. ¿Realmente es así?. La mayoría de los fumadores compulsivos de porros no lo hacen porque quieran comprender la esencia del átomo o experimentar una sensación de armonía con el Cosmos, sino, simplemente porque les “da marcha”, se sienten a gusto, se relajan o simplemente se quedan empanadillos.

Por si fuera poco, el porro ha seguido una línea de evolución muy particular. Se le mire con las condescendencia que se le mire, resulta innegable que siempre ha sido la droga más accesible en nuestro país. Por lo tanto, más facilidades de conseguirla para nuestros adolescentes.

¿Qué será de los adolescentes consumidores de cannabis actualmente, dentro de unos años?. ¿Cómo estarán sus cerebros?, ¿Y sus personalidades?. Están autodestruyendo su propio cerebro, su propio carácter. Se están autodestruyendo a ellos mismos. Pero, ¿cómo parar todo esto?. Porque, en el fondo de la cuestión, de lo que se trata es de encontrar unos anclajes para nuestra personalidad que nos permitan reconocer qué es lo que somos, cómo somos, lo que queremos y lo que buscamos. Sólo cuando alguien llega a conocerse lo suficientemente a sí mismo, puede “experimentar” sin correr riesgos, porque ha alcanzado una solidez interior que no va a conmover un miserable porro.

Servidora, después de haber pasado por una etapa de consumo de cannabis de la que, sinceramente no se arrepiente, ha llegado a la conclusión de que el mejor estimulante y la mejor medicina cuando la salud acompaña, tiene un nombre: sexo. Seamos sanos.